Norah Magazine con Javier Álvarez de bodegas Majara

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A veces, los sueños se cumplen. El de Javier Álvarez de crear una bodega se hizo realidad. Se llamó Almázcara Majara. Almázcara porque es la localidad de El Bierzo (León) donde se encuentra. Y Majara, por la unión de las primeras sílabas de los nombres de sus fundadores: Manuel Otero, el propio Javier y Raúl García. Singular, revolucionaria, iconoclasta. Las palabras se quedan cortas para describir esta genial bodega.


 

P. Empecemos contando una historia, la de tres amigos que un buen día deciden crear su propio vino y lo consiguen cosechando un éxito arrollador. ¿Ha sido tan fácil como parece? R. La verdad es que ha sido fácil. Solamente hemos tenido que ser pacientes, perseverantes, muy exigentes y, sobre todo, ponerle mucha pasión a todos los detalles, que no son pocos, hasta que el vino se balancea en la copa.

P. Una bodega de “apellido” Majara, un vino que se llama Jarabe… ¿Era hora de quitarle algo de solemnidad al mundo de la vitivinicultura? R. Ésa es la idea. Para mí el vino es diversión, cultura, arte, amistad, amor, familia, risas y lágrimas. ¿Hay algo más solemne? Los nombres que acompañarán a nuestros vinos durante muchos años tienen que estar muy, muy pensados.

P. ¿El secreto del éxito está en sorprender? R. Para mí el secreto del éxito está en los pequeños detalles. Esa suma de pequeños detalles hace que llegues a las metas que te marcas, siempre intentando sorprender con cada uno de ellos. El objetivo de un regalo es sorprender y ¿hay algo mejor que hacer regalos?

P. La etiqueta de “vino de garaje” puede parecer poco glamurosa para los no entendidos. Sin embargo, son caldos muy cotizados por su producción exigua y cuidada hasta el extremo. ¿Para cuándo el salto del bajo de una casa a unas instalaciones más complejas? R. Estamos planificando la construcción de nuevas instalaciones en Almázcara, dándole una especial importancia a los materiales del Bierzo, pizarras, piedra y madera. Un diseño singular del arquitecto Emilio Galisteo dejando nuestra bodega como pequeña residencia para los invitados que vengan a probar nuestros vinos, pero sin perder una de nuestras características principales: poca producción y máxima calidad. Produciremos exactamente las mismas botellas, pero en un garaje un poco más grande.

P. ¿El salirse de los cánones clásicos en cuanto a producción les ha conllevado algún inconveniente o todo han sido ventajas? R. Siempre he pensado que todos tenemos una parcela en este competitivo mundo del vino. Para nuestra bodega han sido ventajas y siento que, igual que nosotros respetamos a nuestros colegas bodegueros, ellos nos respetan a
nosotros. Creo que somos una gran familia con un objetivo común: ¡el vino!

P. Los críticos de vino solo les ponen un pero: producciones minúsculas-precios mayúsculos. ¿Cuál es su defensa? R. ¡No tengo defensa! Ojalá pudiésemos trabajar las viñas manualmente, seleccionar los mejores racimos, utilizar las mejores barricas y realizar crianzas largas con costes ínfimos, pero no somos ambiciosos por volumen, lo somos por hacer un vino especial.

P. Su forma de comercialización tampoco ha sido la habitual, ya que distribuyen sus botellas directamente entre un grupo seleccionado de restaurantes de todo el mundo. ¿Qué tienen de especial esos pocos afortunados? R. ¡Los afortunados somos nosotros! Que estos restaurantes nos abran sus puertas para poder acercarnos a la gente es una maravilla. Todos, sin excepción, tienen una cosa en común y es la pasión por lo que hacen. Desde el estrellado al más humilde de ellos, demuestran que aman su oficio y lo han evidenciado en la curiosidad de probar cosas nuevas y diferentes.

P. ¿Por qué prefirieron esta fórmula? R. Quiero estar lo más cerca posible del restaurador, sin barreras. Si tienen una consulta, me llaman y charlamos. En muchos casos nos une la amistad. Ellos recomiendan mis vinos porque son de un amigo y les hará quedar bien. Y yo hago lo mismo con ellos. Sinergia.

P. Hemos visto en las redes sociales cómo inmortaliza el momento, pero ¿sabría calcular en cuántos restaurantes ha comido mientras bebía uno de sus vinos? R. ¡En muchos! ¡En casi todos! Me encanta saber dónde están mis botellas, aunque ya no me pertenezcan.

P. Perdone mi atrevimiento, pero ¿qué hace un bodeguero como usted viviendo en un barco? ¿No tendría que tener “los pies más en la tierra”, o sea, en el campo, cerca de las vides? R. Me encanta el mar y la sensación de libertad que genera, hace que tenga un horizonte muy abierto y me permite pensar sin obstáculos. Mi socio y mejor amigo, Benito Otero, es quien palpa y huele cada día la viña, las barricas y el proceso. Hay que tener mucha paciencia y sabiduría para hacer un buen vino y él la tiene. Y, además, somos como hermanos.

P. ¿Es de los que todos los días mira el tiempo que va a hacer, por si puede afectar de una u otra manera a la cosecha? R. ¡Mucho mejor! Me lo cuenta Benito y así estamos más en contacto. Ese fue el motivo primero por el cual decidimos crear Almázcara Majara, para vernos y hablar más. En ocasiones, la rutina te impide estar con las personas que aprecias y siempre hay que tomar medidas para solucionarlo. Llegar un poco antes a casa para estar más tiempo con los niños, marcarte tiempos sagrados para estar con tu pareja, buscar momentos para tomar un vino con los amigos. Hay miles de fórmulas, aunque reconozco que la de crear una bodega es algo extrema.

P. ¿Ha sumado alguno más a los tres placeres de su vida: una buena comida, un buen vino y una buena conversación con amigos? R. Me gusta diferenciar lo que considero placer y lo que es imprescindible. El vino es un placer, el agua imprescindible. Una buena comida es un placer. Una buena conversación con amigos, ¡qué gran placer! Podemos vivir sin comunicarnos, aunque sea una vida un poco triste. Fumarse un buen puro podría ser un cuarto placer…

P. Rebátame, por favor, la idea generalizada de que el mejor vino es el que más le gusta a uno. R. No creo mucho en eso de mejor o peor, creo más en los momentos. Por eso, soy un poco crítico con las tan famosas puntuaciones. Un buen vino no es el que te dicen que tiene más puntos. El mejor vino es el que te hace disfrutar de un momento inolvidable y te acompaña a lo largo de ese momento. Es tu momento íntimo con ese vino lo que lo hace mágico.

P. ¿Hay comidas que se llevan por delante un vino y, al revés, vinos que se llevan por delante una comida? R. Un vino que no te guste te puede fastidiar una buena comida y viceversa. Lo mejor en estos casos es apartar la comida o el vino, y continuar comiendo o bebiendo.

P. Blancos con pescados y tintos con carnes. ¿Hasta dónde se puede ser trasgresor en la mesa? R. ¡Hasta donde a uno le apetezca! Buen vino blanco y buen vino tinto, tanto con buen pescado como con buena carne.

P. ¿Hacia dónde camina Almázcara Majara? ¿Cuáles son sus retos de futuro? R. Nuestro reto es continuar por el mismo camino, intentando hacer vinos con alma y que representen a nuestra tierra, El Bierzo. Nunca es fácil ser fiel a una idea fija y no desviarse del camino, existen tentaciones de grandes ventas, contenedores a grandes mercados. Nuestro futuro es llegar a personas y restaurantes que le den un trato a nuestros vinos en consonancia con el amor que nosotros les damos, y nosotros igual hacia ellos. El respeto por los proyectos y sueños tiene que ser máximo y eso solo se puede dar de forma minoritaria y personal.

P. ¿Han pensando en seguir ampliando “la familia”? R. Queremos seguir apostando por vinos singulares. Estamos preparando un brut rosado con mencía y prieto picudo. Va a ser un producto del que ya nos sentimos orgullosos y estoy seguro de que los fans de nuestra bodega van a disfrutar. Ya tiene nombre, imagen y color.
P. Dicen que para vencer a los “enemigos” hay que conocerlos. ¿Estudian a la competencia de alguna manera? R. ¡Nosotros no tenemos enemigos! Tenemos muchos amigos que hacen vino y espero tener muchos más. Eso sí, nos gusta tomar sus vinos y, a poder ser, brindar juntos.

P. ¿Cómo han evolucionado los gustos de los amantes del vino en estas últimas décadas? ¿Qué cambios se han percibido? R. El cambio principal es la curiosidad por probar nuevos vinos, descubrir nuevas bodegas y valorar lo que se bebe con unos parámetros mucho más exigentes.
Otro de los cambios muy importantes es el interés que está demostrando la mujer de un tiempo a esta parte por el mundo del vino. ¡No olvidemos que su percepción de los aromas es superior a la del hombre, con lo que su disfrute puede ser mayor!

P. Los jóvenes españoles beben movidos por las modas. Ahora, la de las ginebras. ¿Cómo les acercaría usted al mundo del vino? R. Me gustaría percibir que la gente joven se aficionase por el mundo del vino y toda su cultura. Como siempre explico, disfrutará con todos sus sentidos: el tacto, al tocar la botella para comprobar la temperatura; la vista, con sus tonalidades; el olfato, con sus aromas; el gusto, con sus sabores; y el oído, cuando brindamos.
También tenemos que adaptarnos a sus formas de expresión, como pueden ser las redes sociales. Poder enseñar y transmitir desde una pantalla lo bien que me lo estoy pasando bebiendo un vino, disfrutando de todas sus cualidades en un lugar especial y con buenos amigos. Intentar que se cree una interacción y piensen en con quién se van a tomar ese vino. Yo lo hago desde mi página de Facebook Almazcara Majara.
Asimismo, habría que introducir el vino en espacios históricamente reservados a otras bebidas, locales nocturnos, espacios de playa diurnos o nocturnos, hamburgueserías como, por ejemplo, la Eno Burger Sankt Pauli. ¡Es tan fácil convencer a alguien de que tome un buen vino! Eso sí, siempre con responsabilidad y disfrutando de la vida.


PREGUNTAS RÁPIDAS
¿Ha desenmascarado alguna vez a un supuesto entendido de vino?

¡Yo un día confundí un blanco con un tinto! [Risas]

Mezclar vino con coca-cola para hacer calimocho es…
¡Si el vino es bueno supongo que será un buen calimocho!

Una bebida que le disguste: El calimocho

¿Cuántos vinos sería capaz de identificar con los ojos cerrados?
Nunca hice la prueba

Su plan B cuando a alguien no le gusta el vino:
Que beba lo que más le apetezca. ¡Mi hermana ni lo huele!

El consejo más valioso que le hayan dado en su vida:
Es de bien nacido ser agradecido

¿Quien no arriesga no gana?
¡Por supuesto!

Su mayor deseo:
Sentirme vivo por querer

El mejor regalo que le pueden hacer:
Una buena conversación

¿Qué le puede animar en un día gris?
Un buen fuego en buena compañía

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